NUNCA OLVIDES EL DOLOR
No me compadezcas, porque estoy bien. He aprendido a vivir en paz. Solo quien ha conocido el verdadero dolor es capaz de reconocer, en cualquier momento, lo que realmente significa la paz.
Y si estás aquí, leyendo esto, quizá también estés buscando algo dentro de ti, algo que te ayude a seguir. Este libro no pretende darte respuestas, sino ser un ejemplo para que tú también puedas avanzar, y quizá incluso pueda recordarte que siempre hay algo por lo que vivir.
